River Plate vive días de contrastes: mientras en lo futbolístico el equipo mostró su mejor versión en la goleada por 3-0 ante Barracas Central por los octavos de final del Torneo Apertura, la preocupación crece por el estado físico de Gonzalo Montiel, quien debió abandonar el campo de juego tras sufrir una nueva molestia muscular. Las imágenes del defensor saliendo con gestos de dolor encendieron las alarmas en el cuerpo técnico liderado por Marcelo Gallardo, que ya empieza a pensar cómo suplir su ausencia para los duelos clave que se vienen.
El lateral derecho, campeón del mundo con la Selección Argentina, había sufrido una distensión en el bíceps femoral derecho durante el Superclásico frente a Boca el pasado 27 de abril. Contra todos los pronósticos, volvió a jugar antes de lo esperado: apenas once días después, estuvo presente los 90 minutos en el partido ante Barcelona en Guayaquil. Aunque ese regreso se dio sin aparentes secuelas, lo cierto es que el esfuerzo acumulado volvió a pasar factura. En el duelo ante Barracas, a los 28 minutos del primer tiempo, Montiel sintió una molestia tras encabezar una jugada ofensiva y fue reemplazado inmediatamente por Fabricio Bustos.
Gallardo fue claro en conferencia de prensa: “Lo de Gonzalo nos preocupa. Él está golpeado anímicamente, porque se venía sintiendo bien y volvió a tener un problema. Vamos a evaluar junto con los médicos cuál será el mejor camino a seguir para que no recaiga nuevamente”.
En paralelo, otro nombre que preocupa es el de Paulo Díaz. El defensor chileno, que había vuelto recientemente tras una lesión muscular, también pidió el cambio a los 17 minutos del complemento. Aunque el cuerpo médico es más optimista en su caso, aún resta conocer los resultados de los estudios para determinar si estará disponible en el corto plazo.
De cara al compromiso del jueves por la Copa Sudamericana y al cruce del martes ante Platense por los cuartos de final del torneo local, Gallardo empieza a barajar variantes. Bustos, que ingresó por Montiel, se perfila como titular, aunque es probable que no sume los 90 minutos completos para preservarlo. En Núñez, las lesiones vuelven a ser protagonistas en un momento donde River busca consolidar su mejor versión.