Claudio “Diablito” Echeverri tuvo su estreno oficial con la camiseta del Manchester City en la derrota por 1-0 ante Crystal Palace, en la final de la FA Cup disputada en Wembley. El juvenil argentino ingresó a los 76 minutos en reemplazo de Omar Marmoush, y vivió una jornada intensa que combinó ilusión, frustración y un cierre doloroso.
A poco de ingresar, el exRiver tuvo una de las más claras del City: recibió un pase de Kevin De Bruyne dentro del área y remató dos veces al arco, ambas contenidas por el arquero Dean Henderson. Sobre el final, volvió a tener una chance tras un centro de Jeremy Doku, pero el disparo también fue frustrado por la defensa rival. Echeverri terminó el partido con una amarilla por una falta sobre Eze y pidiendo penal por una mano no sancionada.
Al sonar el pitazo final, no pudo contener las lágrimas. Fue consolado por Pep Guardiola, en lo que fue una postal emotiva de una final que dejó sabor amargo para el City, que cierra una temporada por debajo de las expectativas.
Más allá del resultado, Echeverri sumó sus primeros minutos en un contexto de máxima exigencia y dejó una imagen que promete futuro. Al equipo le quedan aún dos fechas en la Premier League, claves para buscar la clasificación a la próxima Champions, y en junio el Mundial de Clubes. ¿Tendrá revancha el Diablito antes del cierre de la temporada?