En un nuevo capítulo del vínculo entre Marcos Rojo y Estudiantes de La Plata, el presidente del club, Juan Sebastián Verón, confirmó que mantuvo una conversación con el defensor de Boca, quien manifestó su deseo de volver al Pincha para iniciar un tercer ciclo. Sin embargo, Verón fue claro al señalar que el regreso no es automático ni sencillo, y que Rojo deberá resolver ciertas tensiones existentes con la hinchada para avanzar en el proceso.
La charla entre ambos excompañeros, que compartieron momentos importantes como campeones de la Copa Libertadores, fue directa y sin rodeos. “No es algo personal, conmigo no tiene cuentas pendientes”, aclaró la Brujita, quien agregó que no se trata de un pedido de perdón sino de una cuestión de madurez y responsabilidad. “¿Si estuvo bien? No, no estuvo bien”, admitió sobre algunas actitudes del futbolista en el pasado, especialmente por haber declarado públicamente ser hincha de Boca, hecho que aún genera rechazo en una parte del público pincha.
Este clima tenso se refleja también en la opinión de la barra del club, Los Leales, que no dudó en calificar a Rojo como “traidor” en una publicación reciente. Verón reconoció estas diferencias y destacó que, aunque no haya dado aún el visto bueno para su regreso, quiso transparentar la situación y su conocimiento personal de Rojo desde sus inicios en Estudiantes, cuando era alcanzapelotas. “Hubo otros casos en el club donde no hubo tantas represalias, pero ahora es distinto, son tiempos diferentes”, explicó.
Más allá de las polémicas, el dirigente señaló que la reconstrucción de la relación es fundamental no solo para el presente futbolístico del defensor de 35 años, sino también para un futuro en el que el club podría brindarle apoyo en otro rol. En ese marco, también confirmó que se están negociando aspectos económicos para hacer viable la vuelta de Rojo, aunque el propio jugador aún no emitió declaraciones públicas sobre el tema.
Mientras Estudiantes analiza esta posibilidad con cautela, los hinchas siguen expectantes por ver si el defensor logra limar asperezas y reconciliarse con una camiseta que marcó una etapa importante en su carrera, antes de dar un paso que puede cambiar su historia y la del club.