River atraviesa una semana de máxima tensión deportiva mientras prepara su visita a Vélez, un partido que definirá buena parte de su futuro inmediato en la tabla anual y su clasificación a las copas internacionales de 2026. Con un margen de maniobra prácticamente inexistente, Marcelo Gallardo evalúa recurrir nuevamente a la experiencia de Enzo Pérez para sostener un encuentro que, por importancia y contexto, se transformó en una verdadera final anticipada para el Millonario.
El entrenador analiza devolverle la titularidad al capitán, ausente desde fines de septiembre tras sufrir un profundo corte en el duelo de Copa Libertadores ante Palmeiras. Pasaron más de siete semanas sin minutos oficiales y, aunque su relación con el cuerpo técnico sigue siendo cordial, el mediocampista considera que todavía puede aportar más de lo que ha mostrado en esta etapa final del semestre. Su regreso aparece ahora como una necesidad futbolística: ante la baja de Kevin Castaño, un pilar desde su llegada, Gallardo busca equilibrio y liderazgo en una zona que perdió solidez en los últimos partidos.
La idea del cuerpo técnico es formar un doble mediocentro con Juan Carlos Portillo, quien asumió un rol más exigente en la marca y necesita un socio cercano para evitar quedar expuesto en la transición defensiva. Enzo, con su lectura del juego y capacidad para ordenar al equipo, encaja en ese plan. Si se confirma su presencia, ocupará el lugar que dejará Lucas Martínez Quarta, suspendido por acumulación de amarillas.
En la defensa también se esperan movimientos: Fabricio Bustos ingresará por Gonzalo Montiel, que arrastra molestias en la rodilla y será preservado, mientras que Milton Casco reemplazará a Marcos Acuña, otro suspendido para esta jornada. Paulo Díaz y Lautaro Rivero conformarán la dupla central en un sector del campo que buscará recuperar firmeza.
En la mitad, además del doble 5, el técnico mantiene una disputa abierta entre Giuliano Galoppo —cerca de cumplir los objetivos que activarían su compra definitiva— y Santiago Lencina, recientemente renovado, para completar la línea media junto a Juan Fernando Quintero, quien volverá a cargar con la responsabilidad creativa del equipo.
En ataque, Gallardo sostendrá la apuesta por Sebastián Driussi y Maximiliano Salas, dos futbolistas que no atraviesan su mejor nivel, pero que el DT considera clave por jerarquía y experiencia en partidos determinantes. Con Facundo Colidio descartado, las alternativas ofensivas en el banco serán Miguel Borja, Ian Subiabre y Cristian Jaime.