Boca atravesó una noche adversa en Belo Horizonte, donde la derrota frente a Cruzeiro dejó secuelas tanto en lo futbolístico como en lo anímico. Uno de los focos principales estuvo puesto en la expulsión de Adam Bareiro, quien vio la tarjeta roja tras recibir dos amonestaciones en un corto lapso durante la primera mitad. La salida del delantero condicionó por completo el desarrollo del partido, obligando al equipo dirigido por Claudio Úbeda a afrontar todo el complemento con inferioridad numérica.
Con el paso de las horas, el propio futbolista utilizó sus redes sociales para referirse a lo sucedido y asumir su responsabilidad en una jugada que terminó siendo determinante. “Solamente perdón a mis compañeros y a la gente de Boca. Sea error o no del árbitro, a mí me toca manejar lo que hago“, expresó el paraguayo, en un mensaje directo hacia el plantel y los hinchas tras una acción que modificó el rumbo del encuentro.
En su descargo, Bareiro también dejó en claro su intención de revertir la situación y corregir los errores cometidos. “Hoy seguramente fallé y me toca tragar mierda, pero voy a trabajar mis errores para poder seguir ayudando a mis compañeros“, agregó, mostrando autocrítica luego de una actuación que terminó perjudicando al equipo en un duelo clave de la fase de grupos de la Copa Libertadores.
Mientras tanto, en el cuerpo técnico y dentro del plantel también hubo cuestionamientos hacia el arbitraje de Esteban Ostojich. Tanto Claudio Úbeda como Leandro Paredes manifestaron su desacuerdo con las decisiones que derivaron en la expulsión, entendiendo que no correspondía una segunda amarilla en esa acción. De cara a lo que viene, Bareiro deberá cumplir con la suspensión en el próximo compromiso, mientras Boca buscará recomponerse en un calendario exigente que no da margen para nuevos tropiezos.
