La derrota de Boca Juniors ante Cruzeiro por la Copa Libertadores sigue dejando secuelas y nuevos focos de polémica. Con el paso de las horas, salió a la luz un video desde un ángulo diferente que revela una acción hasta ahora inadvertida en el desarrollo del partido, protagonizada por el volante brasileño Christian y el delantero Adam Bareiro, minutos antes de la jugada que derivó en la expulsión del atacante paraguayo.
La secuencia se produjo en la mitad de la cancha, en un duelo físico en el que Bareiro intentaba proteger la pelota de espaldas. En ese contexto, el mediocampista rival recurrió a un gesto antirreglamentario que no fue advertido por el árbitro Esteban Ostojich ni por sus asistentes. Las imágenes muestran una conducta provocativa que generó la inmediata reacción del futbolista xeneize, quien reclamó airadamente la sanción tanto al juez principal como al cuarto árbitro, sin obtener respuesta.
De acuerdo a lo establecido por las reglas de la International Football Association Board, este tipo de acciones puede ser considerado como conducta ofensiva o indebida, lo que habilita la expulsión directa. Sin embargo, la jugada pasó desapercibida para el equipo arbitral, lo que permitió que el encuentro continuara con normalidad y que la tensión entre ambos jugadores se mantuviera en aumento durante los minutos siguientes.
Ese contexto terminó influyendo en el desenlace de la noche para Boca. Bareiro, ya condicionado por el cruce previo, fue amonestado en dos oportunidades en rápida sucesión y dejó a su equipo con un hombre menos antes del entretiempo. Aunque no se puede afirmar con certeza cómo habría cambiado el desarrollo si la acción previa era sancionada, lo concreto es que el episodio volvió a poner en discusión el control arbitral y el impacto de decisiones —o de omisiones— en partidos de máxima exigencia continental.
