Boca protagonizó un tenso cierre en Brasil tras la derrota ante Cruzeiro por la Copa Libertadores, en un encuentro que no solo dejó preocupación por el rendimiento, sino también por un fuerte cruce entre futbolistas una vez consumado el pitazo final. La situación se desató a partir de una provocación de Matheus Pereira, quien ya había tenido varios roces durante el partido y terminó generando la reacción de varios jugadores del conjunto argentino dentro del campo de juego.
El tumulto incluyó a varios protagonistas del Xeneize, entre ellos Leandro Paredes, Ayrton Costa y Lautaro Blanco, quienes ya estaban amonestados, además de Ángel Romero. Incluso, las cámaras captaron a Marcelo Weigandt en un altercado con un integrante de seguridad, reflejando el clima caliente que se vivió tras el cierre del encuentro. Todo ocurrió bajo la atenta mirada del árbitro Esteban Ostojich, quien siguió de cerca la secuencia completa.
A pesar de la magnitud del incidente, la decisión del colegiado fue determinante: no incluyó a ningún futbolista en el informe oficial posterior al partido. Según la evaluación del equipo arbitral, no hubo acciones que justificaran sanciones disciplinarias adicionales ni expulsiones tras el final. Esta resolución trae alivio tanto para Boca como para Cruzeiro, considerando la importancia de los compromisos que se avecinan en el torneo continental.
De esta manera, ambos equipos podrán afrontar sus próximos encuentros sin nuevas bajas por este episodio. En el caso del conjunto argentino, la única ausencia confirmada será la de Adam Bareiro, quien deberá cumplir la suspensión tras haber sido expulsado por doble amonestación. Por otro lado, Leandro Paredes quedó en una situación delicada dentro del certamen, ya que acumula dos tarjetas amarillas y deberá evitar una nueva sanción si pretende estar presente en los próximos compromisos clave de la fase de grupos.
