El fallo de la Conmebol que determinó la eliminación de Independiente de la Copa Sudamericana sigue generando repercusiones. La resolución, que otorgó el pase a la Universidad de Chile y además impuso severas sanciones deportivas y económicas a ambos clubes, encendió la bronca en Avellaneda. Por eso, la dirigencia del Rojo ya confirmó que presentará una apelación con el objetivo de revertir la decisión y, en paralelo, pedirá que el duelo entre la U y Alianza Lima, válido por los cuartos de final, no se dispute hasta tanto se resuelva la situación.
La sanción de la Conmebol fue contundente: Independiente quedó fuera del certamen y deberá afrontar una multa de 250 mil dólares, producto de distintos cargos entre incidentes de público y hechos de racismo. A eso se suman las consecuencias deportivas, ya que no podrá contar con hinchas en sus próximos siete encuentros de local ni en la misma cantidad de partidos como visitante. Una medida que no solo impacta en lo futbolístico, sino también en lo económico, por la imposibilidad de generar ingresos de taquilla durante varios meses.

En Avellaneda consideran que el fallo fue desmedido y que no se valoró el contexto en el que se produjeron los incidentes. Según lo que trascendió, Independiente insistirá en que el operativo de seguridad fue deficiente y que la responsabilidad no puede recaer únicamente en el club organizador. En ese marco, la apelación incluirá tanto el pedido de reducción de las sanciones económicas como el reclamo para habilitar la presencia de público en un plazo más corto del establecido.
Mientras tanto, el calendario avanza y los cuartos de final de la Copa Sudamericana están programados para la semana del 15 de septiembre. Alianza Lima, que esperaba al ganador del cruce, aguarda por la confirmación definitiva, aunque la Conmebol ya resolvió que sea la Universidad de Chile la que avance de ronda. En Independiente, sin embargo, no bajan los brazos y confían en que la apelación pueda, al menos, posponer la serie hasta que se defina el recurso presentado.
El futuro inmediato del Rojo en el plano internacional está marcado por la incertidumbre. Lo único seguro es que la dirigencia no se resigna y peleará hasta el final para defender sus intereses y tratar de revertir un fallo que, por ahora, lo deja fuera de la competencia.