Boca Juniors dejará de lado, al menos por el resto de la temporada, la posibilidad de incorporar un mánager deportivo. La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme decidió no avanzar con la designación de un referente para ocupar ese rol, pese a que en las últimas semanas se habían barajado varios nombres. La resolución responde a un análisis de la coyuntura actual y a la valoración del trabajo que viene realizando Marcelo “Chelo” Delgado en el día a día.
Cuando Riquelme puso punto final al Consejo de Fútbol, del que se desvincularon Raúl Cascini y Mauricio Serna, la intención era acompañar la transición con una figura de peso, capaz de sostener la estructura futbolística y planificar junto al club los próximos pasos. Incluso se mencionó a José Pekerman, aunque su deseo de seguir vinculado a la dirección técnica descartó esa alternativa. Sin embargo, con el correr de las semanas, la idea fue perdiendo fuerza.
En el análisis interno, pesó la dificultad de integrar a un dirigente deportivo en plena competencia. El cuerpo técnico de Miguel Ángel Russo está enfocado en mejorar el rendimiento en el Torneo Clausura y asegurar la clasificación a la próxima Copa Libertadores, por lo que sumar una figura externa en este momento se interpretó como una maniobra poco conveniente. La decisión, entonces, es posponer la búsqueda y evaluar nuevamente la situación en 2026, cuando la temporada comience desde cero.
En el predio de Ezeiza destacan que Delgado lleva adelante la gestión con solvencia. “Lleva bien el día a día”, reconocen desde el club, lo que permitió a la dirigencia no sentir urgencia en acelerar una incorporación que podría alterar el orden establecido. La visión de Riquelme y su equipo es que Boca atraviesa un proceso de reacomodamiento institucional tras el cierre del Consejo, y ese rearmado demanda tiempo y paciencia.
Mientras tanto, la noticia coincidió con la reaparición pública de Cascini, quien estuvo presente en el empate de la Reserva ante Defensa y Justicia, en Florencio Varela. El exmediocampista, que ya no cumple funciones formales en el club, fue visto compartiendo mates junto a Blas Giunta y Claudio Freire en el costado de la cancha. Aunque su participación hoy es meramente simbólica, no se descarta que vuelva a hacerse presente en otras actividades vinculadas al club.
De esta manera, Boca transitará el cierre de 2025 con Delgado como principal referente de la gestión futbolística, mientras Riquelme concentra su mirada en un proyecto a mediano plazo que podría recién concretarse en 2026, cuando el club vuelva a replantear su estructura.