Boca Juniors atraviesa un momento delicado en la Liga Profesional. Luego de la derrota como local por 2 a 1, el equipo de Úbeda cayó hasta la décima posición de su zona y, a falta de tres fechas para el cierre de la fase regular, estaría quedando afuera de los playoffs. Solo los ocho primeros de cada grupo avanzan a la próxima instancia, y el Xeneize, hoy por debajo de ese umbral, depende no solo de sí mismo sino también de otros resultados.
La derrota en La Bombonera dejó heridas profundas y complicó un panorama que hasta hace unas semanas parecía controlado. La victoria de rivales directos como Racing y otros competidores en zona de clasificación agravó el escenario: Boca quedó relegado al décimo lugar y, si el torneo terminara hoy, no estaría entre los clasificados.
Sin embargo, todavía hay una pequeña ventana de esperanza. El equipo azul y oro tiene pendiente el encuentro suspendido ante Barracas Central, postergado por el fallecimiento de Miguel Ángel Russo. En caso de sumar los tres puntos en ese compromiso, el Xeneize podría volver a ubicarse dentro de los ocho primeros y mantener sus aspiraciones intactas de avanzar a la fase eliminatoria.
Con tres fechas por jugarse y un margen mínimo de error, Boca deberá reaccionar de inmediato si no quiere cerrar el año con una de las mayores decepciones deportivas recientes. El margen se achica y la presión aumenta, en un cierre de torneo que promete ser tan tenso como impredecible para los dirigidos por Úbeda.
