Marcelo Gallardo volvió a marcar la cancha en River. Ya con Lautaro Rivero confirmado como la primera incorporación de este semestre, el DT se enfoca en reforzar al equipo con nombres de peso para encarar el gran objetivo del semestre: ganar la Copa Libertadores. En ese contexto, el Muñeco sorprendió al apuntar directamente a una de las figuras más determinantes del fútbol argentino actual: Maximiliano Salas.
El delantero de Racing, reciente campeón de la Copa Sudamericana con la Academia, se convirtió en prioridad para el entrenador, quien ya manifestó su deseo a la dirigencia. El objetivo es claro: potenciar la ofensiva ante la falta de acuerdo por otros nombres como Lucas Beltrán y Ángel Correa. Sin embargo, las negociaciones no serán fáciles. Racing pide 8 millones de dólares por su pase y, pese al interés de River, no hay margen para maniobras extensas: se necesitará una decisión firme desde Núñez para avanzar.
A la par del deseo por Salas, Gallardo y su equipo trabajan en reforzar otros sectores. La búsqueda de un lateral izquierdo es otro eje de este mercado. El nombre que más seduce es Lucas Esquivel, hoy en Athletico Paranaense, pero si el club brasileño pone trabas, River tiene dos alternativas: Román Vega y Gabriel Suazo.
El caso del chileno Suazo depende directamente de otro movimiento: liberar un cupo de extranjero. Por eso, el club evalúa volver a ceder a Adam Bareiro, que regresó de Qatar, pero hoy satura la plaza de foráneos. Si se destraba esa situación, Suazo podría ser una pieza estratégica para sumar profundidad y experiencia en el carril izquierdo.
Por ahora, nombres como Guido Rodríguez, Matko Miljevic o Juanfer Quintero están fuera de los planes. River se concentra en objetivos puntuales, con Gallardo al mando de cada detalle, y el sueño de la Libertadores cada vez más presente en cada decisión del mercado.
